Cuándo conviene usar TSV
TSV separa las columnas con tabuladores. Es útil cuando los campos contienen muchas comas o una importación exige expresamente ese formato. Cambiar el delimitador no convierte la tabla en un libro de Excel ni interpreta sus valores.
Qué comprueba el conversor
Selecciona un CSV delimitado por comas, punto y coma o barras verticales. El motor infiere el separador, interpreta los campos entrecomillados y genera TSV. Después vuelve a leer la salida y compara cada fila y cada celda con la tabla interpretada. Esa comparación conserva la estructura detectada, pero no demuestra que un CSV ambiguo se haya interpretado como esperaba su autor.
Ejemplo con nombres y saltos de línea
El valor entrecomillado “García, Ana” sigue ocupando una sola celda. Una descripción con salto de línea tampoco se divide en dos registros. El archivo generado utiliza UTF-8 con BOM y finales de línea CRLF; se escapan las comillas, tabulaciones y saltos internos cuando corresponde.
Límites y prevención de errores
Se admiten hasta 10 MiB, 50.000 filas, 200 columnas y 100.000 caracteres por celda. Se rechazan UTF-8 inválido, bytes NUL y celdas con riesgo de fórmula en hojas de cálculo, sin modificar silenciosamente los datos. Si el CSV mezcla delimitadores, revisa la cabecera antes de confiar en la detección automática.
Otras herramientas
Para invertir la conversión utiliza TSV a CSV. Si la tabla está dañada, prueba reparar CSV. Para dividir un fichero conservando sus bytes, utiliza dividir texto.